LECTURAS II: El POZO Y EL PÉNDULO
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“Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!”
Fragmento de “El cuervo” - Edgar Allan Poe
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Empezare describiendo al vampiro diciendo, que de todos los monstruos sobrenaturales, el vampiro ocupa una posición única. Este miembro de los no-muertos se ha convertido en un personaje de novela gótica, que a veces puede incluso llegar a ganarse nuestra simpatía. El cine ha dotado al vampiro de un halo casi de nobleza. Es un ser que con frecuencia sufre, al tiempo que hace sufrir a los demás. Incluso su sed por la sangre de los vivos, puede considerarse un reflejo de su fragilidad humana. En cierta forma el vampiro es una combinación perfecta de lo clásico y lo moderno, y al igual que los semidioses de la antigüedad, es un ser seudo inmortal, embarcado en una búsqueda sin fin. Un ser casi glamuroso. Quizás en cierto modo el primer súper hombre. Pero a diferencia de los súper hombres del mundo del comic, el vampiro es un anti héroe, decididamente maligno.
El cine representa al vampiro como una creatura que no produce sombra, ni reflejo frente a los espejos, esta dotado de una fuerza sobre humana y poderes hipnóticos. Es un ser de tez pálida, irresistible para las mujeres y reconocible por sus ojos penetrantes y unos dientes especialmente largos. Tiene el poder de convertirse a voluntad en murciélago, lobo o en cualquier otra creatura de la noche. En el mundo del cine, el vampiro esta obligado a refugiarse durante el día encerrado en su ataúd, es un ser por el que no pasan los años pero que está condenado a morir si recibe los rayos del Sol. La única forma de matar a un vampiro es atravesándole el corazón con una estaca. Pero al igual que Hollywood a reinventado otros géneros, las películas de vampiros han visto y sobrevivido a mucha experimentación, pero por mucho que pase el tiempo, el viejo y poderoso concepto se ha mantenido intacto en las mentes de quienes alguna vez han visto una película de vampiros. Son cadáveres que han vuelto a la vida y que beben sangre humana.
En la ficción popular los vampiros son siempre encantadores y atractivos, son elegantes, educados y generalmente disponen de grandes ingresos, todos poseen un gran poder e irradian una atracción sexual irresistible. Son de hecho, la aristocracia del mundo sobrenatural y sin duda el príncipe de los no-muertos es el vampiro más famoso de todos. El Conde Drácula. La novela “Drácula”, del escritor irlandés Bram Stoker, publicada en 1897 sigue siendo la obra de ficción más famosa sobre vampiros. Su versión victoriana de la leyenda del vampiro era sencilla y muy directa, aunque escrita en tono grandilocuente, presentó su novela en forma de dossier, consistía en fragmentos de diarios íntimos, recortes de prensa, cartas e incluso transcripciones fonográficas hechas por algunos de los personajes del libro. Este método, proporcionó un aire de autenticidad científica a la novela, tal y como el floreciente genero de terror “cámara en mano” lo hace en nuestros días.
En el momento en el que Stoker escribía su novela, Europa se encontraba redescubriendo su historia medieval, sus antiguas leyendas y fabulas. Surgiendo así el movimiento gótico entre los poetas y escritores de esos días, que se dedicaron a escribir sobre el lado oscuro de la vida, el lado misterioso y más terrible de la naturaleza humana. El vampiro entonces se convirtió en una figura particularmente importante en el resurgimiento de lo gótico. Por primera vez se retrataba al vampiro, no como un monstruo sediento de sangre, sino como un seductor. En la literatura, el vampiro es una figura intensamente erótica, encarnan la ideologización de la seducción. Una seducción peligrosa, que representaba los principios del amor erótico y la violencia. Los Freudianos asegurarían que el vampiro literario encarna a Eros y Tanatos, el principio de la vida y el principio de la muerte, en una sola figura. En sus orígenes la asociación del vampiro con oscuras creaturas de la noche es una de las aportaciones más personales y distintivas de Stoker. Para ello se inspiró en creaturas reales como nuestro querido murciélago vampiro suramericano. Sin embargo Stoker utilizó los mitos y el folklore existentes para dar cuerpo a su propia narrativa. Por ejemplo, Utilizó su nombre Drácula, de un tiránico príncipe que vivió en los Balcanes por el siglo XV conocido como “Vlad el Empalador”, pero procurare no extenderme demasiado en la vida del personaje histórico, ya que su vida puede ser tan interesante como la del mismísimo Conde. Lo importante aquí, es que para Stoker, situar su historia en esta parte del mundo era de importancia capital, ya que se pensaba que los mitos y leyendas acerca de los vampiros habían nacido ahí. Por eso escogió Transilvania, para rodear la historia de un halo de autenticidad.
La otra gran fuente literaria de la que ha bebido la leyenda del vampiro moderno, hunde también sus raíces en la historia. Se trata de la novela “Carmilla” escrita en 1872 por Sheridan Le Fanu y ha sido adaptada al cine mas veces que ninguna otra novela de vampiros exceptuando Drácula. Carmilla era una aristócrata y su nombre un anagrama de su verdadero titulo: Condesa Mircalla, también conocida como “Elizabeth Bathory, la Condesa Sangrienta”. Ella nació en 1560 y se caso a los 15 años con un noble húngaro, su niñera la introdujo en el mundo de la magia y el ocultismo y pronto se embarcó en una horrible carrera de asesinatos y torturas, obsesionada por un objetivo extraordinario: Conservar su belleza. Ella creía que bañándose en la sangre de mujeres adolecentes podría regenerar y embellecer su piel. Fue en su propio castillo bajo la protección de su titulo de nobleza asesinó a más de 1000 jóvenes en poco más de 10 años. Ambos son personajes históricos, muestras inequívocas de que a lo largo de nuestro pasado, ha habido personas que se han obsesionado con la sangre, por considerarla como un fluido de vida, y fuente para conservar su juventud. Por no mencionar las muchas culturas en varias partes del mundo, que aun sostienen la creencia de que beber la sangre de otra persona te hace absorber su poder. Los terribles detalles de las atrocidades cometidas por la Condesa Sangrienta, fueron considerados demasiado espantosos para el consumo público y no fueron revelados sino hasta el siglo XVIII, en cuanto se conocieron, se incorporó de inmediato a las otras leyendas vampíricas.
Espero que hasta ahora hayan disfrutado este breve recorrido por el temible personaje de ficción y sus contrapartes de la vida real, pero no puedo permitirme terminar sin antes hablar de la leyenda que aterrorizó a tantos a lo largo de nuestra historia como civilización. El mito de los demonios bebedores de sangre que nuestros antepasados conocían muy bien. Hay por ejemplo descripciones de fantasmas bebedores de sangre en la Odisea, y en otras narraciones grecorromanas. También existe la leyenda bíblica de Lilit, la primera mujer de Adán quien se convirtió en una especie de bebedora de sangre y compartía muchas similitudes con los vampiros. Los Romanos hablaban de una creatura llamada Lanmia, una especie de vampiro femenino que engatusaba a los hombres para que se casaran con ella, luego les mataba y bebía su sangre. La Lanmia tiene equivalentes en casi todas las culturas antiguas, es una variación del espíritu maligno comúnmente conocido por los cristianos como Succubo. Pero la imagen del vampiro tal y como la conocemos hoy es mas bien reciente, se remonta a la Europa del siglo XVI especialmente en el este de Europa y los Balcanes.
A la hora de querer adentrarnos en la leyenda debemos saber que hay varias formas de acercarse a ella, Están los orígenes mitológicos de la figura vampírica, los literarios y los históricos, cada uno de ellos plantea interrogantes diferentes. En el siglo XVI los primeros en escribir crónicas acerca de las persecuciones y caza de vampiros, no eran novelistas ni poetas, sino simples escribanos y atareados funcionarios gubernamentales. He aquí un fragmento de una de esas crónicas relatada por un testigo:
“Yo acompañe a la comisión a investigar la denuncia del vampiro. La comisión la formaban el Fiscal, un teniente del ejército del Duque Carlos, 24 de sus soldados y el resto de dignatarios ya citados.
Al anochecer fuimos a la tumba donde enterraron al vampiro hace 3 años, se decía que había asesinado a su hermano y a algunos otros parientes, principalmente sobrinas. Hace poco en la ultima quincena, otra de sus sobrinas estaba en peligro ya le había succionado antes la sangre 2 veces, pero esta vez le interrumpieron. Cuando abrimos la tumba el corazón de la bestia palpitaba con fuerza, le clavamos una barra de hierro en el pecho, su sangre estaba mezclada con una horrible efusión blanca. Le cortamos la cabeza y dejamos la tumba abierta hasta la salida del Sol”.
Espero que hayas disfrutado de este art. tanto cómo para mi escribirlo, sin querer se convirtió prácticamente en un homenaje, pero no creas que aquí acaba… es sólo un abre boca, pues en el futuro volveré a tomar el tema de los bebedores de sangre, desde el origen del mito y los registros históricos, por ahora me despido.
Muy Buenas Noches y Dulces Sueños.
R.

Un mirlo cantando,
Sobre un campo de musgo tapizado,
Capullos que ensombrecen,
Penumbras que salvajes florecen,
Una canción en el bosque,
Un barco en el mar,
La canción era tuya,
El barco sólo mío.
Un mirlo cantando,
Lo oigo en mi atribulada mente,
Capullos en el viento,
Los veo en un distante aliento,
Pero el dolor y el silencio
Son del bosque su lamento,
El silencio es tuyo,
El dolor sólo mío.
To one dead; Francis Ledwidge (1887-1917)
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“Por mí se va a la ciudad del llanto;
por mí se va al dolor eterno;
por mí se va a la condenada raza;
la justicia animó a mi Sublime Arquitecto;
me levantó la divina Potestad, la suprema Sabiduría y el Primer Amor.
Antes de mí no hubo nada creado, a excepción de lo inmortal;
y yo duro eternamente.
¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!”
Fragmento de la divina comedia - Dante Alighieri
THE SLENDER MAN: EL HOMBRE DELGADO
Quiero dar inicio a esta sección de leyendas urbanas con una nacida plenamente de internet, y que sin embargo no por haber nacido de ahí la hace menos aterradora.
Hay muy poca información acerca del Slender Man, salvo que nació del Foro Something Awful en el tema “Create Images Paranormal” Cuna de la que ya no queda vestigio alguno. Su descripción es bastante interesante, se le describe cómo un hombre alto y delgado, vestido siempre con un traje negro y su rostro carece de cualquier tipo de rasgos, a pesar de su aspecto humanoide que podría parecer inofensivo a primera vista, el Slender Man puede estirar su torso y extremidades hasta límites extraordinarios, e incluso multiplicarlas a manera de tentáculos, todo esto es parte de su arsenal para capturar y desaparecer a sus víctimas, que quedan siempre en estado hipnótico para no volver a ser vistas jamás. No se sabe a dónde las lleva o si se las devora, ya que nunca hay pruebas. Por si fuera poco, el Slender man prefiere atacar a los miembros más indefensos de nuestra sociedad, los niños, ya que aparentemente sólo puede ser visto por ellos, pasando invisible ante las miradas de los adultos.
Hasta este punto es inevitable pensar que sólo se trata de una versión actualizada del viejo “coco” o “boggie man”, pero han salido a la luz supuestas fotos y pinturas antiguas que dan a entender que tal vez no se trate únicamente de una inocente leyenda urbana.


Aparentes grabados del los siglos XV y XVII respectivamente, el primero está titulado cómo “Der Ritter.” (El caballero) y nos enseña a dos personajes luchando, del lado izquierdo un caballero, peleando con la indumentaria clásica de la época y del otro a un ser humanoide cuyos rasgos faciales no son identificados con facilidad, sin embargo si se puede notar cómo utiliza sus múltiples extremidades esqueléticas a manera de armas. Otros detalles menos aparentes cómo el reloj de arena tumbado podría significar el hecho de que este ser no está atado a las leyes de la vida y la muerte, pudiendo no envejecer o incluso probablemente ser inmortal, por otro lado la manera en la que fueron dibujadas las nubes en la pintura podría ser una forma del autor de sellar de antemano el destino del caballero.
En el segundo podemos observar cómo un niño es raptado de su hogar por una figura de rasgos muy parecidos a la anterior, destacando de nuevo sus múltiples y delgadas extremidades esqueléticas y un rostro indescifrable, por otra parte puede verse cómo los padres del niño son incapaces de observar al monstruo que se lleva a su hijo y permanecen impotentes mientras todo ocurre, o tal vez ante sus ojos el niño ya desapareció. Por último observamos de nuevo un reloj de arena, este es un símbolo que se asocia íntimamente con las etapas de la vida y por supuesto la muerte. Esta vez el está de pie y podría otorgarle a la criatura el poder de ser juez y verdugo frente a su inocente víctima.

Ahora una foto más moderna asociada directamente con el Slender man, copio textual la reseña que circula por la red: “Una de las dos fotografías recuperadas del incendio de la biblioteca de Stirling City. Notable por ser tomada el mismo día que catorce niños desaparecieron por lo que se refiere como Slender Man. Las deformidades en el ser son nombradas defectos de la película por oficiales. El incendio en la biblioteca ocurrió una semana después. Fotografía actual confiscada como evidencia , Fotógrafo: Mary Thomas. Desaparecida desde el 13 de Junio de 1986.”
Antes de irme, les dejaré otras imágenes, ambas donde se asocia al Slender man con posteriores desapariciones de niños.
(Click para ver en tamaño completo)
¿Realidad o fantasía? quiero cerrar con esta frase:
“No necesitamos ser una tumba
ni ser una vieja casa
para estar embrujados, poseídos o malditos;
nuestra mente en sí posee pasadizos
que traspasan el mundo material”.
- Emili Dickinson (poetisa)
Muy buenas noches y Dulces sueños…
R.